jueves, 4 de julio de 2013

"ALAS ROTAS..."

¿Romperías tus alas por amor...?

ALAS ROTAS…

A veces la sentía  cercana y, otras, en el extremo de sus pensamientos. La curiosidad la llevó a observarla  a través del espejo. Aquella lánguida mirada buscaba un punto en la habitación para reposar sus cavilaciones que por una fracción de segundos, la hizo esbozar una tímida sonrisa.

Mi juventud me hace divagar preguntándome sí, en algún momento aquella mariposa sabia viajo al arco iris que secretamente custodiaba sus sueños. En una ocasión, se atrevió a preguntarle por ellos y con movimientos lentos, la mariposa adulta posó su misteriosa mirada en ella delatando aristas de dulzura. Algo más tarde,daba como respuesta a su curiosidad un sonoro beso en sus mejillas, disfrazando debajo de una mentira, la verdad que escondía tras sus pupilas…

Impaciente en el otro extremo de aquel reducto espacio, busco entre los pliegues de su sabiduría aquellas palabras que calmaran y recompusieran  unas alas rotas por amor.
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La sapiencia de aquella longeva mariposa, siempre decía que los daños colaterales de una decepción pueden durar toda una vida o, sólo el tiempo que  dura una caja de pañuelos enumerados. La conquista del amor a un@  mism@, finiquitaba con el último de ellos el sufrimiento
.
¿Puede el corazón de las mariposas soportar tanto dolor?

Claro hija… la magia de un amor cobarde se evapora como el aroma de una tetera. Una vez en la taza, pierde parte de su esencia…

¿Qué puedo hacer?

 Escoger un camino significa dejar otros atrás que tuvieron su cometido, Y, aunque el dolor se cuele entre las alas llegando al alma, es mejor dar prioridad a la razón mientras se cura el corazón.

Si quieres que tu vida sea interesante, sigue tus sueños y con los trozos rotos que las elecciones anteriores causaron, colócalos en el altar de la osadía. Los fracasos solo tienen protagonismo en los bocetos amarillentos de aquellos que guardan sus sueños en el cajón de “lo que pudo haber sido y nunca se intentó…”


Así, hablaba mi madre…


Esther Mendoza.




miércoles, 29 de mayo de 2013

" SAMUEL.."

"EL REGALO QUE ESPERÁBAMOS."


Un ángel en el cielo se preguntaba si debía, o no venir a la tierra. Le asustaba dicha aventura, pues, siendo tan pequeño y débil, ¿cómo se protegería?. Aún y con todo, siguió adelante; una voz interna le decía que alguien con mucha luz le esperaba desde hacía muchas estaciones…

Y, ¿cómo la distinguiré?, se preguntó; supuso que allí abajo, esas estrellas brillantes que los niñ@s llaman mamá, le marcaría una ruta, o ¿se convertiría en un puente entre mi paraíso y su mundo?
Mira qué aquí he aprendido mucho sobre el libre albedrío, a escuchar eso que ahí, en la tierra, llaman intuición. …
Mi confianza presagia buenos augurios para mi destino. ...No me equivocaré…

A medida que me alejo de mi morada,  el temor a lo desconocido se dibuja en mis pupilas. ¿Eso que llaman vulnerabilidad se adueñará de mi?...,

….¡ Vale!, de acuerdo, haré caso de mi guía…dice que me espera y será perfecta para mí, y, yo,…, perfecto para ella…¡será amor a primera vista!.
Seguiré a mi instinto. En mi firmamento los querubines somos mágicos y, nuestra inocencia, está bendecida por el acierto. …. Mejor cierro mis ojitos y en una respiración profunda me lanzo a los brazos de ese gran astro, mi madre…

Y…, después de nueve meses de ser el más dulce ocupa en su vientre,  ¡pasé el túnel!, eso sí..., no, cuando dijeron que debía venir, más bien, cuando lo decidió mi precoz testarudez…

En nuestra indisoluble relación, los latidos de su corazón me decían: “te espero con todo el amor que puedo albergar en mí ser, pequeño Samuel”. Mas, en un estado de olvido, le pregunté qué protagonismo tendría en mi vida, ¿quién era?…

¿Qué quién soy?, soy la persona que ha quedado presa de tu esencia y bella alma. ¡Te he soñado siempre!, quizás, en tu cielo pactamos este rol y aventura de ser tu mamá y tu mi pequeño; ¡se nos dará bien!.., tenemos mucho tiempo para conocernos… ¡Ambos somos primerizos!, tú como hijo, y, nosotros como papás. Haremos muchas concesiones que nos convertirán en una hermosa familia.

Seguramente bailaremos en los pasillos más de una canción en las madrugadas cuando te empeñes en no dormir, entonces, multiplicaré mi paciencia para acunarte en mi regazo.

El amor es eterno e intocable, por eso elegí a un padre a tu altura. Él me ha dado la llave que abrió este infinito amor que derramamos sobre ti, y, hoy, el Universo nos ha bendecido con tu presencia, “los tres seremos intocables y eternos”.

Soy el primer rostro que has visto al nacer, la primera que besó tus manos, quien te ofreció el primer arrullo, y la que te contará historias que te hagan dormir. Cuidaré de tus pasos, secaré tus lágrimas, recogeré tus trozos rotos y te enseñare con ellos a construir nuevos comienzos, grandes sueños, fortalezas de esperanzas y caminos sólidos que te recuerden el gran hombre que serás…

¿Qué quién soy?..., seré esa estrella que cantará y sonreirá siempre para ti…

Tu mamá…        


"Cuando el amor tiene un nombre, mi labios sonríen al pronunciarlo.."




domingo, 5 de mayo de 2013

"LAS ARISTAS DEL AMOR..."

 

A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto y de pronto nuestra vida se concentra en un sólo instante.- Oscar Wilde
Las aristas de un amor...

… Llevo algo más de media hora esperándote; ya no me enfada esta soledad amiga y compañera de los últimos tiempos. La lentitud de las manecillas del reloj, me recuerda que la puntualidad  nunca fue tu fuerte, mientras tanto, la taza de café que tengo entre mis manos, me trae recuerdos dulces con aromas de seducción y callados deseos que desprende fragancias de tierras lejanas.
Observo a través del vaho de la ventana tu silueta. Atrapas la atención de cuantos viandantes se cruzan contigo. Es tu lento y elegante andar lo que atrae sus miradas estampándose contra tu grácil cuerpo...,
Miras a ambos lados de la calle para cruzarla y llegar a esta cita que ha sobrepasado los límites de una tardía cortesía.

A mi mente recurren como un caballo desbocado esa hilera de pensamientos que me llevan a ti, ¡a ese instante!, en que identifiqué el final de nuestra historia… Los trazos y caminos que nos unieron, se han desdibujado en tus silencios, en las esquivas palabras que se esconden en los recovecos de un sofá, en tu infranqueable mutismo impediéndome llegar a ti, haciéndome sentir que este amor, nos obligó a estar de espaldas todo este tiempo. Una voz me susurra al oído que grite al corazón, ¡que el miedo a sufrir es inherente en el ser humano!…, ¡que el temor forma parte del mismo sentimiento!..., necesitándole para recobrar un protagonismo que, aunque nos atemoriza, a la vez nos da alas para volar……..
Llegas..., te inclinas...  y besas mi frente. Tu risa forzada y nerviosa delata un estado de incertidumbre y confusión.  Esbozo una sonrisa dando pie a mi breve y clara disertación sobre el distinto valor que le hemos damos al amor... al nuestro…, entonces, un brillo asoma eufórico en mis ojos empujándome a la confesión de un sentir nuevo que llena todos los espacios de un desierto hasta ahora, árido y ausente de afectos… Tú , y yo, nos convertimos en dos náufragos cuyas velas se quemaron con sus navíos, donde sus cenizas flotan en la decepción mostrando los pedazos alojados en los pliegues de una desilusión que supe curar con lágrimas…
…Acaricias mi mano mostrando tu impaciencia queda de aquello que espera salir de mi garganta…
…Y, digo…
 
…..Cuando se ama, todo ocurre en nuestro interior, no siempre compartimos las opiniones de los demás, porque los demás, no son nosotros…, una verbena de sensaciones y emociones recorren hoy mi ser, adueñándose de mi voluntad, recordándome que el amor, es amar la imperfección del otro, ¡que mi amor!, no entiende de “esto no me gusta, y aquello si”,…  todo está en equilibrio, ella  me suma, me complementa, sin obligarme a deshojar cual pétalo de margarita los fragmentos de una vida…¡esa misma!  que agotamos buscando ciegamente quien sabe qué..., atesorando sueños, comprando el mejor disfraz que engañe al amor, y, desvelándonos en la clandestina intimidad  como cazadores sedientos de ternura…
 
Amar es arriesgar...,¡ arriesgar es vivir!, ¡vivir es sentir!, sentir es el impulso que nos lleva a buscarnos y a encontrarnos...! es observar todas las aristas del otro...y, ¡todas!, son posibles conquistarlas y  adorarlas …Detrás de un muro gélido, se esconde ¡siempre! un corazón que abrasa, que espera pacientemente un cuerpo en el que fundirse…
El amor es una seda que envuelve el corazón, que nos dirige las pisadas a lejanas orillas, dónde las olas acaricien nuestros pies y, la arena muda, sea testigo de una entrega en la soledad de una playa, doblegando los sentidos ya presos de un deseo compartido
 La soledad, el mar y ella, es la combinación perfecta para desnudar mis sentimientos cargados de espera, una brevedad que acorta las distancias al tiempo qué, el viento susurra en mis oídos con inquietud y desvelo, sus miedos, esos que caen por el abismo de la certeza de que ella y yo, nos encontraremos...
-… ¿La amas?...- con inquietud y extraña sorpresa me preguntas rompiendo esa fría seguridad que siempre abanderaste, única responsable del lugar en que me colocaste todo este tiempo.-
-…sí, la amo…, ella llena los huecos vacios que dejaste, inundando de luz la oscuridad que allí habitaba.  No hay altares, sólo un inmenso amor... 
Hoy, creo en el azar y en esos encuentros fugaces que a veces “tu sino” te regala tildándola de coincidencias… .-- Lentamente te levantaste, te acercaste a mí depositando un último beso en mi mejilla, y, sin mirar para detrás, abandonaste aquella fría cafetería, cabizbaja, dejando un halo de derrota a tu espalda y de agridulce liberación en la mía…
Esther Mendoza.

 
 

martes, 19 de febrero de 2013

"¿ME QUIERES AMOR, ME QUIERES...?"


“La magia del amor desaparece cuando la disfrazamos con otro sentimiento…”
 
¿Me quieres amor, me quieres?
¡Sí!, para toda la vida...
Era yo quien preguntaba, detrás de una duda, escondiendo mis heridas mientras tú asentías…
Y, seguí preguntándote;  ¿me quieres amor, me quieres? …
Así, día tras día y tú siempre respondías; ¡sí!, para toda la vida…
En las madrugadas, la espina se hizo amiga, y, al alba, el sol aliviaba la sospecha de una farsa…
Sin saber cómo y por qué, un día mi voz calló y quedó dormida…
Mi alma cansada recibió la fina lluvia de la monotonía, aniquilando así, el amor que por ti sentía, entonces, no demandé más aquello que tanto me dolía…
Ya, en el ocaso que arrastran los años, cuando nuestros cuerpos se han convertido en crueles desconocidos y el leve roce de un beso se ha perdido en la niebla del deseo, me miras de reojo, por debajo de tus anteojos, tras un carraspeo esperas de mí, aquella pregunta que siempre te hacia en las madrugadas y en la distancia... “amor, si me querías”
¿Me quieres amor, me quieres…?
Hoy me preguntas con voz afligida, y, escondiendo la verdad debajo de la mentira, te respondo como tú a mí me decías…
¡Sí!, para toda la vida…
Esther Mendoza.
 
 


jueves, 14 de febrero de 2013

"Respira..."


"A veces, la vida nos sirve cartas que no nos gustan, ¡tíralas sobre el tapete de tu presente! y, apuesta por ti…
 Sí, le he querido…
…. ¡A ciegas!, cruzando entre el miedo y la pena; temblando como un barco a la deriva...

¡Sí!, le he querido… cuando estaba y se alejaba, cuando reía  o entristecía...
 
¡Respira!, me decía cuando rondaba su cuerpo de puntillas, y, sin hablar, esperaba me diera pautas para llegar a su encuentro…

Le quise,  aún, cuando no entendía el porqué no me veía…
Si quererle era estar ausente en su vida, lo estuve; cual eclipse de luna  espera sediento la luz del día…

Respiré y aguanté. Quizás, no fue entre todos el más perfecto, pero me dio el amor más profundo y breve…

Otros me amaron, pero a ninguno quise como a él…
Tal vez, porque  estando cerca le amé en la lejanía de sus afectos cerrando los ojos al dolor…

A veces, se aproximaba  tímidamente y, como una estrella en el firmamento iluminaba las aristas de mi soledad.

Viví su amor como una historia ajena, como una playa lejana en la que a solas, deslizaba mis pies por su orilla buscando las caricias que en él no encontré; una humedad de sal sobre la arena...
Le tuve entre mis brazos, pero nunca le sentí mío; algo así como el perfume que se aleja en el viento y, el viento, se enreda con el tiempo…

Fue lo cercano y lo remoto, cubriendo un vacio cual vela de navío llena con el viento, y, como la luz en un espejo roto, se fracciona sin remedio…

 Otros me amaron más, llenando ese vacío; aquél que un día frio su partida alojo en mí, como algo mío…

En la estación de mi vida, recogí mis velas caídas y exhalé el último resquico de dolor que me dejó su amor…
 Y, en la distancia y con el tiempo, supe que su vida esta huérfana de afectos profundos, que su dolor es más grande y grita sin hacer ruidos, su corazón se seco, ¡tanto!, cómo la  espiga qué espera ser arrancada de la árida tierra que un día la alimentó…

…. Sin embargo, no fue el más bello, ni el más bueno, pero sí el que más amé…
Y, sí, le he querido...
 
Esther Mendoza.

sábado, 9 de febrero de 2013

"ANAÏS..."

"
“Y me das toda la ternura con tu presencia…"



“Aun me quedan fuerzas para abrazarte, para escucharte y acompañarte…”
 
Sé lo importante que soy para ti, cada día me lo recuerdas. Cuando necesitas mi apoyo, buscas mi hombro, y, tras un suspiro largo, compartes tus preocupaciones y alegrías. Me convertí en tu cómplice de sueños. Participo de tu revoloteo cual cometa en dirección a ellos y, aquí abajo, sujeto la cuerda sugiriéndote que por mucho que alces el vuelo, nunca olvides las razones que lo propiciaron…
Hay un lazo que nos unirá siempre; ese invisible que nos ata sin dependencia, desde la libertad que nace del amor incondicional entre madre e hija.
 
“Y me das toda la ternura con tu presencia…”
 
Mi querida hija, hoy ojeaba el álbum de fotos del día de tu nacimiento. Lo recuerdo como si hubiera sido ayer, y, aunque han pasado ya veinte años, no son lejanos los sentimientos que afloran al rememorar ese momento… ¡un tiempo que se me ha pasado en un abrir y cerrar de ojos!, sin embargo, cuanto encierran estos años, pocos en el calendario de tu vida y muchos, y, gratificantes, en el mío como madre.
 
Realizaste en más grande anhelo de mis entrañas; ser mamá, y, crecer a tu lado con las vicisitudes que conlleva ambos roles. He tratado de inculcarte valores que te dignifiquen, ¡no aquellos que los demás esperan de ti, sino tú autenticidad mostrada al mundo, tal cual eres, con coraje, valentía e integridad...
 
Doy gracias por los pasos que continuamos dando juntas, por las risas que compartimos, por el cambio de rol en algunas ocasiones cuando te empeñas en sobreprotegerme como si de una niña se tratara. Tengo que agradecerte tu bella y luminosa sonrisa cuando me falta para mi, sumándole a tus innumerables gestos, el pintarme un arco iris en el rostros con ilusiones cuando llegan esas mañanas difíciles en que cuesta moverse y poner en práctica la fe…
 
Sé que tienes derecho a caer y a levantarte tantas veces apueste por la conquista de un sueño, y, ahí, estaré con los brazos extendidos recordándote que las caídas te hacen más fuerte y más valiosa si eres capaz de remontarlas con nobleza y fortaleza; todo ello te llevará a perfeccionar a la gran mujer que ya eres… …
 
Aun sigo aquí, cerca de ti, pensando en las formulas correctas para aportar vivencias a tu historia y granitos a tu felicidad.
 
Hoy paseábamos por la calle fría y triste. Las noticias venían cargadas con nubarrones de desesperanzas, pero, traté de arrancarte esa carcajada ruidosa y juvenil que siempre tienes para mí.
 
Todos los cambios asustan. Son viajes cuyo equipaje debe ser ligero; hay que tener hueco para llenarla de voluntad, confianza y aprendizaje; Sintiéndola como las pruebas de aquello que nos ocurre en la vida como consecuencia de nuestra participación en ella.

 Esfuérzate por no perder tu esencia, potencia tu dulzura ofreciéndola a borbotones cual don te ha sido asignado; con ella, curarás las almas enfermas de rencor y desamor… y, cuando una espina te lastime, piensa cuanto sufre lo hermoso creyendo que no lo es. En ocasiones algunos seres se comportan como espinas, y no son capaces de ver lo grande que alberga en su corazón por muy recóndito que se halle…
 
Dicen que las almas eligen desde el cielo a sus padres, gracias por elegirme como madre. Eres una gran maestra en mi vida y una bendición.
 
“Se noble, justa y equitativa. No juzgues, solo observa la coherencia humana entre sus palabras y acciones sin que te dañe… ”
 
¡FELIZ CUMPLEAÑOS ANAÏS!
Te quiero.
Esther Mendoza.

 

  

jueves, 31 de enero de 2013

"EL REENCUENTRO..."


"SI DEJAS DE AMARTE, TE PERDERÁS EN LA IDENTIDAD DEL OTRO.."
Para tí, por haber sido capaz de regresar al nido perdido...



…Hoy no te recuerdo, sin embargo, te echo de menos…
Poseo el reflejo de un sentimiento que encierra una  lejana rememoración, aquella que mira a unos ojos extraños, ocupas ya en la memoria…
Mi mirada, se pierde en el horizonte dibujando el cielo con el sueño dormido de un domingo triste, mientras, la fina lluvia cae acariciando con la brisa ese "te quiero" atrapado en el pensamiento...
Estés donde  estés, te encontraré…
Cualquier día te cruzarás  y te reconoceré…
¡No llegas!; debo viajar a ese exilio involuntario en el continente del olvido…
Me adentro, siento frio. Mirar al alma daña cuando no te has querido...
…Te reconozco…, ¡sé ya tú nombre!, cuánto tiempo perdido creyéndote lejana cuando ¡nunca te habías ido!…
¿Por qué me abandonaste?; difícil ecuación cuando la respuesta no se haya fuera, sino en el corazón...
¿Qué valor tuvo tu ausencia para dejar sombras en mi historia?...
… Deambulé por las calles de mi evocación, para ver si me llevaban a ti.. viaje a los arrabales de los deseos inconfesables, rezando encontrarte allí …
Desde ese ayer lejano, ningún camino me llevó a ese destino …
Hace daño recorrer las arenas movedizas de la infelicidad tambaleándose bajo los pies..
Ese lugar es el destierro del amor,  en el que resulta fácil caer, cuando no nos reconocemos en la identidad que otros forjan para nosotr@s..
…Ahora entiendo,… ¡siempre estuviste aquí!
¡Vete amigo dolor!  fiel compañero  en el sendero del desafecto elegido. Ya encontré el camino que me lleva a un hogar que nunca debí abandonar, el del amor y libre albedrio…
Sé la causa de la amnesia que me impidió regresar al nido qué, me mimó, cuando era niña...
Ahora me reconozco, ya no soy una extraña en mi piel…
Abrazo en este reencuentro a mi niña extraviada, aquella, que un día delegué en manos de alguien que no  me amaba... 

Esther Mendoza.