“Donde habitan los silencios”
Un lugar para refugiarse del mundanal ruido, colocando entre renglones, los tan valiosos silencios, necesarios éstos para narrar historias...
… Dejo que su cuerpo flotara. Se
abandonó a un ahora que la superaba
cediendo la voluntad al desvarío de un momento…
Con los años, comprendió que existían
días que la manejaban de forma caprichosa, vapuleándola a merced de las circunstancias, esas invitadas no
deseadas que se sentaban en su mesa a la hora de comer.
… Ella, que se creyó tan
fuerte como un Sauce, vio como cada una de sus ramas se rompían como
consecuencia de sus propias tormentas… descubrió entonces, que la vida, la
suya, era una brújula sin agujas...
Aprendió tan bien el arte de
parecer, que le resulto fácil dibujar en su rostro una sonrisa que ocultase su
perenne aflicción, a poner brillo en sus pupilas y a medir el borde de un
lagrimal que amenazaba con desbordar la liquida tristeza frenada y dominada en
el último momento…
Educo su tono de voz para disimular
el ahogo que en su garganta quedaba preso de un mantra que se repetía una y otra vez con
un ¡“ahora no”!, ¡ ahora no! asfixiando de esa manera, el siempre tan temido gemido de desesperación y dolor...
Adoro cuando con la yema de
tus dedos dibujas palabras sobre mi piel, ellas, esperan ser susurradas cerca de
mi boca…
No quiero descubrir una mañana
que me he quedado en el margen derecho de un quizás…, tampoco, entre los renglones de una posibilidad y ¡mucho menos!..., en el grisáceo título de un “podría ser” o en el temeroso punto y final de algo que no me atreví a
continuar…
No quiero comprobar algún día que las comillas de una crónica tildaron la importancia de los capítulos de mi historia; páginas marcadas que esperaron ser releídas en los compás de espera de una
extraordinaria coincidencia que nunca llegó.
No deseo y huyo de las amenazantes frases inconexas de un momento, ellas no se
acercan nunca lo suficiente para poder hablar de mí…¿Sabes?..., me miran y callan, aún
tienen mucho por decir…
En definitiva, no quiero vivir
al margen de la narrativa que realmente soy, aunque ello, signifique estar sola entre los
puntos suspensivos de una vida...
Tengo la sensación de que la
vida en ocasiones se convierte en un cementerio de cosas inservibles. Burdas
posesiones en las tinieblas de quien no sabe hacer un buen uso con su vida…
Pudiera ser que el tiempo realmente
marque los espacios que debemos llenar. Tal vez, con experiencias que aviven emociones,
aprendizajes que nos llevan en múltiples direcciones sin un plano de los recovecos que sí o sí, visitaremos con el agridulce sabor de la incertidumbre. Puede que esas vivencias por
momentos nos arranquen lágrimas, despierten dudas y temores influidas por la reflexión
sobre si la ruta trazada, en ocasiones exigencias de la propia realidad, es la
más acertada. Lo único innegociable es seguir esa línea hasta el final de su recorrido; allí, hallaremos las respuestas a cuestiones que durante
el trayecto invadieron nuestra hasta entonces aparente seguridad sobre aquello que
creíamos tener o simplemente ser…
A esas manos que dirigen la
orquesta que pone en movimiento los hilos que enredan nuestra vida, desequilibran nuestra paz tratando de poner a prueba nuestra condición humana, expresarles que esos mismos hilos, hoy convertidos en maraña de oscuras
estrategias, son desencadenantes de un innecesario desamparo, rompedores del alma
de inocentes que una vez durmieron en sus regazos, compartieron sus temores,
confesaron sus luchas y creyeron en su protección; se enredaran en sus manos vacías y sucias,
agrietadas por la avaricia carentes del calor que llenan las otras de aquellos que
sí recogieron una buena cosecha. Sin embargo, esas intenciones abrigadas de una maldad sin limite que han vuelto del revés la confianza, el amor y la gratitud del otro, se alimentarán de su propio veneno.
En la revisión de sus vidas,
no tendrán suficiente arrepentimiento para mitigar y redimir el resultado de
las tempestades fruto de la semilla de sus tormentas…
….Me gustaría que entendieran
que las cosas que realmente importan no están en un talonario, en la adjudicación
de lo material, en la ira contenida como consecuencia de un particular sentido
de la justicia. Todo ello baja del altar de la admiracion lo ganado hasta
entonces relegando a la decepción sus efímeros valores. Sin lugar a dudas, un retrato de frágil apariencia
coloreado con el recelo de una fingida bondad que ha ganado a pulso el rechazo de su presencia.
Todo tiempo empleado en lanzar
dardos envenenados destruye lo hermoso del ser humano, asfixia la vía del
dialogo, la oportunidad de un perdón, la brevedad de un instantes para retomar
el camino correcto, el abrazo de quien a pesar de todo perdona, la posibilidad
de retroceder en un rol dañino que engorda una larga lista de despropósitos. ¡para!..., de no hacerlo y recapacitar,
todo aquello que ganó prioridad por encima del amor, amenaza con convertirse en la peor moneda de cambio; pagará con la soledad, fiel reflejo de un ego mezquino que domina y el corazón rechaza…La
oportunidad de desandar lo tenebroso, depende de una sola decisión….
Me levantaré unmillón de veces si fuera necesario, mirare al
cielo y daré gracias por tener fuerzas para hacerlo y no permitir que los
golpes me flagelen en vez de enseñarme…. Nada podrá llevarme a las catacumbas
del odio ajeno, pues allí, solo residen aquellos que no han visto su propia
luz al esconderse de si mismos…
Y te sentí detrás de mí,
acariciando con tu respiración mi nuca…
Algunas veces, busco aquella misma
razón que un día me elevó como si de un globo se tratara tratando de conquistar
un cielo que presumía de nubes de algodón. Sí, así fue como me sentí cuando me
regalaste tu presencia…
Y te sentí detrás de mí,
acariciando con tu respiración mi nuca…
Recuerdo como mi alma se vistió
de gala para darte la bienvenida acariciando con gestos silenciosos los
recovecos de la tuya… El sutil movimiento de mi cuerpo, se convirtió en brisa
para rozar el tuyo con anhelos de conquista. Tu hilo y mi hilo, lentamente
danzaron con el aire tratando de conquistar un rincón más discreto, lejos de
miradas ajenas al tiempo que, con la misma lentitud que la caída de una pluma
roza el suelo, grabamos en nuestras memorias los instantes de una vida, a
veces, eternos…
De repente, tus manos se
fundieron con las mías… y…, para cuando quise darme cuenta, tus labios y los
míos ya eran íntimos, algo más que amigos...Entonces, desee vivir la aventura de perderme eternamente en tu piel…
Esther Mendoza.
Las palabras se cuelan por los vértices de los deseos enmudeciendo...
" En ocasiones los pensamientos se
convierten en tristes holocaustos de la realidad, ¡cámbialos!”
... Así son nuestros pensamientos,
como una elegante escalera de mármol. Las subimos con el ímpetu y la pasión que
despierta un momento, un sentimiento activado por una caricia, un recuerdo o un
deseo… Ellos no nos dejan sentir el frio de su inmaculado suelo y cuando toca
bajar, el vértigo de su barandilla impide el roce de sus antes seguros peldaños…
“Los pensamientos se
convierten en tristes holocaustos de la realidad, ¡cámbialos!”
El tiempo y la reflexion, tienen esa extraña
manera de rediseñar aquello en lo que creíamos…Un carcelero que pone tonos indefinidos
a nuestras expectativas esgrimiendo la certeza para confundirnos. Sin embargo,
para otros podría resultar ser como un “tiovivo”
que lleva a emociones donde algunas veces se está arriba y otras un poco más
abajo. No hay que lamentar nada de lo que nos toca vivir, todo ello forma parte
del vértice de una elección…
Las decisiones son esos
caminos que determinan donde podemos encontrar las respuestas inconclusas de
nuestra particular historia. Y, a aquello oaquellos que tratan de alejarnos de quienes realmente somos, se apartarán
de nuestro enfoque, no sin antes, por nuestra parte, agradecer su presencia en un tramo denuestra ruta. No ha sido en vano el trocito de parcela
compartida, toda experiencia deja un aprendizaje, por lo tanto, nada sobra ni
nada falta.
Una trama divina nos lleva a
cumplir un objetivo, seguir nuestra intuición, ella ¡jamás! no llevara por carreteras secundarias….
Esther Mendoza.
No dejes el corazón a un lado, es el mejor timón de tu vida…
El silencio nos habla de aquellas cosas que somos incapaces de ponerles palabras..
La sabiduría de mi silencio…
A veces, yo también me oculto.
Miro por la ventana y compruebo qué, aunque el sol ha salido, mi alma sigue
gélida, ausente de sonidos que viene de fuera y aferrada al silencio en un
lugar de difícil rescate; un refugio de sanación y reencuentros...
Un mutismo para evitar
dañarte. Mi dolor o tristeza podría herirte al dejar salir palabras de desaliento.
No hay límite de tiempo para
derrumbar esta muralla que he construido a mí alrededor, tal vez, algún día le
ponga alas a mi silencio y decida volar sin miedo a caer en el abismo del
acierto y el error…
Entonces, asumiré que a veces
sucede que en el camino se pierde aquello que creímos nuestros, o quizás, nos
sorprenda su presencia sentado en un banco esperando nuestro regreso… Sin
embargo,aunque hoy yo no pueda, te
invito a creer en algo más…
A vivir este momento…
A percibir las cosas desde otra
realidad más profunda, a entender que nuestros peores enemigos somos nosotros,
en definitiva, son nuestros pensamientos…
Esther Mendoza.
Los momentos emergen cuando eres capaz de aceptar que te mereces vivirlos...
Cuando los sueños despiertan,
te das cuenta que nada es imposible…
Y así fue como el pequeño
Samuel hizo realidad el sueño de unos papás.
Mi querido Samuel, hoy se
cumple el primero de muchos años que te tocará vivir, por tal motivo, he
querido expresarte lo que significas para mí.
Hay muchas clases de amor y
entre ellas se encuentra la de “tía
adoptiva”. Te aseguro que, lo de adoptiva sobra, el sentimiento es el mismo
que tengo por aquellos que llevan mi sangre…
Junto a mamá y a papá, viví
con ilusión tu llegada. Recuerdo que tras no muchas horas de espera, naciste. Te
llevaron al nido y allí ¡te convertiste en el rey del lugar! No podía despegar
mi cara del cristal, eras un bebé enorme y si no lo crees, pregúntaselo en unos
años a tu mamá…ella de ese día no se
olvidará…
Debo decirte que durante éstos
doce meses, he ido aumentando el álbum familiar con tus instantáneas, los
videos han sido la prueba grafica del grandullón
que estas hecho y motivo para que circulase entre mi grupo de amigas mostrándome
de esa manera orgullosa de formar parte de tu historia. Tu sonrisa y anécdotas,
han hecho que desapareciera de raíz en alguna ocasión mi tristeza; te aseguro
que es más efectivo que un libro de auto ayuda.
Sé que eres y serás un chico
especial. Tus ojos brillan de bondad, dulzura y generosidad, aprendes rápido y
denotas una inteligencia sutil que cautiva. Tu fuerza y coraje se traducen en
los incipientes gestos que apuntan manera de que vas a ser un hombre cabal,
honrado y leal. ¿Qué cómo puedo saberlo..?, conozco a tus papis… y esa, es la
mejor tarjeta de presentación que un chico como tú, pueda tener en la vida...
Ellos son tus guías y
maestros. Su papel de orientadores no se desdibujará jamás. Convertidos en
compañeros de un viaje que te llevará a la odisea de vivir tu propia historia,
sabiamente te contarán sus experiencias con la finalidad de que guardes en un
bolsillo llamado “por si acaso”, sus
consejos. Te darán herramientas y tú aprenderás su uso con el libro de
instrucciones que se recoge en la ventanilla de las oportunidades junto al
manual del “ensayo y error” que va de la mano de la experiencia…
Andarás caminos que te lleven
a realizarte como el hombre que estas destinado a ser. Defenderás tus ideales, construirás
puentes que te acerquen a ellos, tendrás amigos que lucharán y se revelaran por
las mismas causas que tú, tendrás amores, de esos que te erizan la piel y se
graban en un alma joven para hacerle entender que lo mejor, siempre está por
venir y que la aventura más apasionante es aquella que se disfruta mientras
sucede…
Y esa aventura es la vida, la
tuya mi querido Samuel…