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viernes, 25 de julio de 2014

EL AMOR, COMO LAS MARAVILLOSAS COMPOSICIONES, SE CONSTRUYE...

Está amaneciendo, lo sé porque ahora tengo más frío que antes…


... Las palabras, como las intenciones, vienen enredadas en ocasiones más por un deseo de conquista, que por el hecho en sí de enamorar  a “ese alguien”. La verdadera conquista que enamora y perdura, surge desde la admiración, los espacios, las esperas, la generosidad que acompañan los actos, las promesas no hechas; éstas no hacen falta, sabes que esa persona estará a pesar de los tropiezos, los mensajes borrosos, las pruebas del otro…

La disparidad de opiniones es un examen  a juicio por el que todos pasamos y ahí, sabemos cuánto de maduro es el amor entre dos. Si uno le dice al otro qué no le gusta de ell@ y recibe un contra ataque, es inviable un diálogo, por otra parte, si se observa fuera de la emoción la exposición del otro, seguramente seguirán construyéndose puentes que sumen al restar protagonismo al tan temeroso orgullo que no lidia con la crítica bien entendida. 

No es fácil encontrar a alguien que se tumbe a tu lado hasta que reúnas las fuerzas para levantarte y seguir adelante…

Tod@s recibimos y damos, pero también, elegimos si queremos quedarnos en una relación donde no se nos ve, donde una etiqueta nos define sin acercarse por asomo a lo que realmente somos. La mayoría de las veces mal queremos, porque amar, no entiende de error ni enfrentamientos.

Si un día te enamoraste de lo que soy, ¿por qué lo que soy, levanta muros infranqueables para quedarte?

Muchas personas se quedan en la antesala de aquello que cree amar o anhela conquistar. Pasar al fondo requiere sabiduría, paciencia, tolerancia y un alto grado de conocimiento de uno mismo. El mal entendido “amor propio”, nos suele jugar malas pasadas haciéndonos creer que “somos infalibles”, que los años y las experiencias nos dan el pasaporte para entrar como un Miura en la vida de esa persona y hacer todo el ruido posible, creyendo saber orquestar nuestros deseos. Entonces, resulta que la música que interpretamos no está en sintonía con la de la otra persona dado que, algunas notas, no han sido actualizadas; ello desafina la oportunidad de una excelente obra…


El amor, como las maravillosas composiciones, se construye…


Esther Mendoza.


martes, 3 de junio de 2014

" LA SABIDURIA DE MI SILENCIO.."

El silencio nos habla de aquellas cosas que somos incapaces de ponerles palabras..

La sabiduría de mi silencio…

A veces, yo también me oculto. Miro por la ventana y compruebo qué, aunque el sol ha salido, mi alma sigue gélida, ausente de sonidos que viene de fuera y aferrada al silencio en un lugar de difícil rescate; un refugio de sanación y reencuentros...

Un mutismo para evitar dañarte. Mi dolor o tristeza podría herirte al dejar salir palabras  de desaliento.

No hay límite de tiempo para derrumbar esta muralla que he construido a mí alrededor, tal vez, algún día le ponga alas a mi silencio y decida volar sin miedo a caer en el abismo del acierto y el error…

Entonces, asumiré que a veces sucede que en el camino se pierde aquello que creímos nuestros, o quizás, nos sorprenda su presencia sentado en un banco esperando nuestro regreso… Sin embargo,  aunque hoy yo no pueda, te invito a creer en algo más…

A vivir este momento…

A percibir las cosas desde otra realidad más profunda, a entender que nuestros peores enemigos somos nosotros, en definitiva, son nuestros pensamientos…

Esther Mendoza.
 
 
Los momentos emergen cuando eres capaz de aceptar que te mereces vivirlos...

 

 

martes, 27 de agosto de 2013

"la soledad, a veces puede ser la peor compañía..."

La tarde se ha puesto triste, la lluvia tiene un color…

... Por un momento se percató de su presencia… ¿Cuánto tiempo llevaría observando su sufrimiento? No sabía qué relación guardaba con sus circunstancias, con su dolor….

Lentamente se alejo del bullicio dirigiéndose a aquel rincón estratégico donde nadie de aquella multitud, reparara en su persona…

Se acurrucó en una postura fetal, como cuando era niño y buscaba el regazo materno. Sin apenas darse cuenta, empezó a balancearse coqueteando con el vaho de una realidad que se había llevado una gran parte suya… sin pedirle permiso…, sin despedidas…

El anciano que le observaba desde el otro lado del frío recinto, fue testigo mudo de su rostro escondido entre su pecho y sus pensamientos. Se acercó, y, sin mediar palabra, tocó su cabeza con delicadeza…

Se arrodilló para estar a su altura, dejando ante sus pies un espejo…

 …Fue cuando tomo conciencia nuevamente al sentir la respiración cercana de aquel extraño, qué, debía volver a ser partícipe de una chirigota del destino. Levanto la cabeza para perderse en la mirada de aquel hombre viendo reflejado su rostro precedido por grandes surcos de desesperación junto a las tormentas que habían asaltado su alma vaticinándole una ocupación para el resto de su días…

El longevo le tomo una de sus manos entre las suyas con calidez y fuerza, pronunciando unas palabras después de enfrentarlo a una imagen rota…

¿Es este el rostro que ella acarició con sus delicadas manos, amó y beso con infinita pasión…?…..siempre habrá tiempo para reunirte con ella…

Pasadas las horas, cuando todos se marcharon y se olvidaron de la figura desgarrada en la que se había convertido;  su desprecio por aquel campo santo, como llamaban los creyentes,  gélido cómo su espíritu, se convirtió en su único acompañante.., ¡solo entonces!,  sin espectadores de su fragilidad y desesperanza y, lejos de aquellos qué, como cuervos se alimentan de la aflicción de otros mortales, gritó al cielo su exasperación buscando respuestas que nadie le dio…

….. Con los años, asiduo al lugar, teniendo por camarada que sujeta sus frágiles rodillas un elegante bastón, lleva en su única mano libre unas rosas rojas, y unas hojas cubiertas de tinta azul. Poemas que junto a su tumba le lee, después de, contarle las cosas que cada día llenan sus horas…


Esther Mendoza.

"Celebremos los instantes que nos permiten respirar y compartir con ese alguien que llena nuestras horas..."


miércoles, 9 de mayo de 2012

"SILENCIOS..."

"EL SILECIO, ES EL VIAJE MAS APASIONANTENTE AL ENCUENTRO CON NOSOTROS MISMOS..."

Silencio...

Creo que las cosas verdaderas e importantes suceden en silencio. Sueñas, rezas, piensas; los actos más delicados son meditados en ese estado de reserva, pero también amas y mueres en el…

Hoy que Morfeo se niega a abrazarme,  me rindo al embriagador mutismo nocturno que me pide protagonismo. Me levanto y observo a esa endiablada y coqueta luna, que se muestra impune del delito de seducirme y obligarme a compartir con ella mi estado…

Mi silencio, es ese diamante que pulo cuando alejo a los ruidos que tratan de gobernar a mi mente, impidiéndome darte y recibirte.

 En ocasiones, pienso que es el mejor estado; sin alborotos en el alma que te confundan enseñándote direcciones que no llevan a ninguna parte.

Cada uno de mis silencios, llevan un significado distinto, una razón no siempre comprendida. Podría tener un mensaje confuso para aquellos que no me conocen o sólo buscan la superficialidad de mi ser…

Me abandono al sosiego que esta noche clara secuestra mi deseo y dejo que los sentimientos presidan  mis pensamientos ,donde todo parece real, pero nada lo es, excepto, aquello que a modo de palabra escrita nace del sigilo…

El silencio incomprendido, pone trampas para caer en él; si caigo, aprendo y desaprendo a culparle a él de aquello que debí reaprender en la caída…

Tal vez no esté sola, tal vez tú estés conmigo; quizás, en un cruce de tiempos  que habla del valor de los silencios y las palabras que mueren en las sombras de aquellos olvidos…

Cuando me siento frente a ti, busco ese silencio que haga honor a nuestro momento, donde los sentidos recobran protagonismo y recorren el pasillo de la espera, en un anhelo de escucharte...

Mi silencio, entonces se convierte en una explosión sublime que te busca con la mirada y te escucho, porque quiero aprenderte  y si hablo, profano la devoción que te tengo.  Y ese instante, ese momento, ya no tendría ningún sentido si rompo el silencio…

Esther Mendoza.