Mostrando entradas con la etiqueta tu... Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tu... Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de julio de 2014

"NUNCA LE DIJO QUE ELLA, AMANECERÍA EN OTRO LUGAR...

Él fue para ella, la historia que susurro aquella canción… 

Le gustaba dar largos paseos antes de que pusieran las alfombras en la calle para el resto de los mortales. Recibir el aire fresco que la despejara del insomnio de sus largas noches, era con diferencia su fármaco más ansiado. Comprobó, cómo los primeros transeúntes corrían por el paso de peatones temiendo ser pillados en un cambio de semáforo y, contados deportistas, despertaban sus músculos con carreras matinales. Sin duda alguna, el fotograma favorito de la mañana, era observar a algún mayor charlando con el amigo de las primeras luces, quizás, rememorando un pasado para ellos no tan remoto. Se dio cuenta de que ésos asiduos viandantes, terminarían formando parte de su historia.

Subió el cuello del abrigo, la brisa se empeñaba en estamparle su sello en el rostro. Sus frías manos buscaron refugio en sus bolsillos. Notó como sus dedos tocaban algo, un trozo de papel parecía al tacto, ¡No pudo evitar la inesperada cascada salada que brotó de sus ojos! al descubrir algo que tenía borrado en su memoria…, una cinta de dos colores envuelta en una hoja; aún conservaba el perfume masculino, un perfume que emborrachó las palabras escritas cómplice de un instante inmortalizado entre los bordes rotos de aquel fino papel

A lo lejos se oía una melodía. Inevitablemente ¡saltó! a su mente una hilera de imágenes con sensaciones que trajeron aromas y sentimientos. Aquella canción que salía del callejón, ¡esa misma canción!, fue la primera de ¡muchas! que bailaron en una madrugada ebrios de pasión en medio de una callejuela cuyos adoquines, atentaron contra uno de sus tacones haciéndola caer entre los brazos de aquel casi desconocido… Una alineación planetaria, consiguió que se perdiera en el roce de sus mejillas y ahí, justo ahí..., quedara pegada a él acompañados de fondo por aquel saxofón… 

El color de esa noche cambió la velada. Tembló, no de frío, sus movimientos eran lentos, entrecortados y, entonces, ella supo que él, era distinto...

Un laberinto de emociones se adueñó de su cuerpo envolviéndola en recuerdos que la llevaron a un solo pensamiento; “necesitaba saber más de él…” Le imaginó, le sintió…Lamentó no haberle dicho que ella amanecería en otro lugar… Sin embargo, el tiempo le ratificó lo que sintió en un cruce de pupilas, él, sería el único que la hiciera caminar a tres centímetros del suelo…

Aquél hombre fue para ella, la historia que susurro aquella canción…


Esther Mendoza.




martes, 1 de enero de 2013

"MI MANTRA..."


"El universo..., Dios..., busca la fuerza y la fe donde no te sientas forastero. Podrías empezar creyendo en tí..., entonces ¡ningunas! de éstas dos opciones, te parecerán una utopía...
Esther Mendoza.



Hoy es el primer día del año. Un año que promete estar cargado de horas, días, semanas y meses ¡dónde todos!, aspiramos a poder reescribir el guión de nuestra historia y realizar una acertada gestión sumándole el beneficio de las oportunidades que pueda ofrecernos el universo y, con ellas, construir y darles formas a los sueños y proyectos que duermen con nosotros cada noche cuando llega el ocaso...

Para este 2013,¡tengamos un mantra!; el mío será “¡confiar!…”, sólo desde la confianza se avanza en la vida, y en todo aquello que uno se proponga…

Quiero empezarlo sin olvidos. Daré las gracias a los maestros que me han llevado por el camino que quería recorrer; aunque, no siempre, estuve de acuerdo con sus directrices que me parecían excesivas como pruebas para llegar al punto en el que me encuentro hoy… , es decir,en mi valioso “ahora”…

¡Aspiremos a seguir progresando en todas las aristas de nuestra persona!, mejoremos la conciencia sin perder la capacidad de amor y tolerancia al recordar que, “aceptar las imperfecciones y limitaciones que cada uno posee, si se hace desde el amor y la comprensión, ello, nos hace grande…,

Y, sobre todo, no omitamos de dónde provenimos, ¡da igual las creencias que nos hayan acompañado a lo largo de los años ó, lo escépticos que podamos mostrarnos ante la fe!, pero, no permitamos que la arrogancia roce la posibilidad del beneficio de la duda…

Yo pienso que el origen del ser humano nace de  una fuente de amor y conciencia pura… (Sólo es mi opinión, y, me sirve….)

Gracias Dios, gracias Universo…

Esther Mendoza.