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sábado, 14 de abril de 2012

"LA JAULA DE LAS MARIPOSAS..."

Los límites nacen en la razón y mueren en el corazón...



Su desconfianza le impedía salir de aquella jaula…
Tras un largo viaje de continuas decepciones, llegó a la conclusión de que el mundo debía ser mirado a través de aquellos barrotes. Los daños colaterales de sus experiencias, albergaron en contra de su voluntad a un ocupa permanente en su vida, el “temor”...


Observar el exterior resultaba más seguro desde el escaparate en que ella se hallaba, y, aunque la puerta siempre estuvo abierta, se protegió cerrándola en su mente.


A la caída del sol y en las noches claras, contemplaba obnubilada un cielo estrellado que la cautivaba; momento en que era abordada por la señora nostalgia rememorando cuando de niña, su abuela le decía que los límites nacían en la razón y morían en el corazón... ¡Cuánto echaba de menos a su sabia "tata"!


Su recelo a volar, bloqueaba cualquier iniciativa por acercarse a aquellas estrellas; sabía que algún día, ¡algún día lo lograría…!” sin embargo, el tiempo y la duda la convirtió en una soñadora de sueños…
 
Una noche en un acto impulsivo, se armó de valor y asfixió a un ego tirano que le recordaba sus falsas limitaciones; entonces,… ¡¡echó a volar!! abandonando así, el reducto que durante mucho tiempo le dio falso cobijo y protección…
 

¡Por fin!, se dijo. Quiso conquistar el firmamento y enamorar a cada una de sus estrellas. Nunca vio  resplandor tan hermoso de la tierra. Desde esa altura, toda tristeza y todo dolor, se esfumaba cual cortina de humo. Alzo el vuelo sintiendo como sus alas frágiles temblaban sin pavor y animosa siguió elevándose para alcanzar un sueño.
 

En ese viaje exhausto y milagroso, descubrió que sólo ella construyó sus barreras con la etiqueta de "imposible". Asumió que las lindes las ponemos nosotros convirtiéndonos en presa de la inseguridad.
 
 Agitaba sus delicadas alas en dirección a una meta posiblemente inaccesible para muchos qué, como ella en el pasado, abortaron su vuelo ante la conquista de un ideal. La emoción que sentía la convenció de que estaba en el camino correcto y entonces, supo que no miraría para detrás…


Durante unos segundos evocó cuando en su prisión compartía sus inquietudes con otras mariposas qué, al escucharla, la tacharon de loca por perseguir una quimera.

Le dieron consejos diseñados por mentes acomodadas en la rutina y cuyas metas, quedaron atrapadas en una bandeja de salida candidata a realidad. Roles junto a deseos, dormían en el sofá confortable donde veían pasar sus días... A eso, ella lo llamaba  "espejismo de relativa felicidad…. “
 
En sus días pasados, con impaciencia ansiaba la llegada de la noche; ese era el momento más anhelado para dejar volar su imaginación a lo desconocido.

Bajó nuevamente sus ojos a la tierra, en ese trayecto osado e intrépido, descubrió que aquellos que se conformaron  con amores hechos a medida y al alcance de la mano, morían temprano en la rutina y la frustración.  

Apostó por conquistar un inviable y, en el camino de la conquista, descubrió cosas hermosas, se trataba de aquellas que le ofreció la vida mientras libraba sus propias batallas. Comprendió que los amores imposibles muestran luces y sombras con caminos alternativos; ellos nos conducen a conocer otra de las múltiples caras del amor…



La mariposa comprendió y evitó caer en el cataclismo que caen la mayoría de los mortales. Apreció detalles que dormían en un rincón del alma humana, posiblemente un castigo injustamente infringido por la ceguera voluntaria de algunos. El valor de las cosas simples, resultó ser un hermoso tesoro en frágil caja de cartón… 


Esther Mendoza.